El transporte de mercancías y viajeros es una actividad esencial para la economía, pero también presenta riesgos laborales específicos. Los conductores profesionales pasan muchas horas en carretera, trabajan con vehículos pesados, realizan operaciones de carga y descarga y, en algunos casos, manipulan mercancías peligrosas o desarrollan su actividad en horarios nocturnos.
Un accidente puede producirse durante la conducción, en un almacén, al subir o bajar de la cabina, durante la descarga de mercancías o incluso en el trayecto de ida o vuelta al trabajo. Cuando ocurre, la empresa debe reaccionar con rapidez, pero también con orden y conocimiento de sus obligaciones.
No basta con llamar a la mutua o sustituir al conductor. Es necesario atender al trabajador, controlar los riesgos inmediatos, conservar la información relevante, notificar el accidente, investigar sus causas y adoptar medidas para evitar que vuelva a ocurrir.
Una gestión incorrecta puede generar sanciones, conflictos con la plantilla, recargos en las prestaciones de la Seguridad Social y responsabilidades adicionales si se demuestra que existió un incumplimiento preventivo. La Seguridad Social contempla expresamente el incremento de las prestaciones derivadas de accidentes de trabajo cuando el daño se relaciona con un incumplimiento empresarial en materia de prevención.
Desde 360Laboral explicamos qué debe hacer una empresa de transporte cuando se produce un accidente laboral y cómo convertir una situación crítica en una oportunidad para mejorar la seguridad.
¿Qué se considera un accidente de trabajo?
Con carácter general, se considera accidente de trabajo toda lesión corporal que sufra una persona trabajadora con ocasión o como consecuencia del trabajo realizado por cuenta ajena.
En el sector del transporte pueden considerarse accidentes laborales, entre otros:
- una colisión durante una ruta profesional
- una caída al bajar de la cabina
- un golpe durante una carga o descarga
- una lesión al manipular mercancías
- un atropello dentro de una plataforma logística
- una caída en un almacén
- una quemadura o contacto con una sustancia peligrosa
- un accidente durante una operación de mantenimiento
- determinados accidentes al ir o volver del trabajo
La clasificación exacta dependerá de las circunstancias concretas del suceso.
No todo accidente de tráfico sufrido por un empleado será automáticamente laboral, pero tampoco debe descartarse esa posibilidad únicamente porque haya ocurrido fuera de las instalaciones de la empresa.

Accidentes durante la jornada y accidentes in itinere
En transporte es importante diferenciar entre los accidentes ocurridos durante la jornada y los denominados accidentes in itinere.
Accidente durante la jornada
Es el que se produce mientras la persona realiza su trabajo o una actividad relacionada con él.
Puede suceder:
- durante la conducción
- en una parada obligatoria
- al repostar
- durante una entrega
- en un centro logístico
- al revisar el vehículo
- durante la manipulación de la carga
Accidente in itinere
Es el accidente que puede producirse durante el trayecto habitual entre el domicilio y el lugar de trabajo o viceversa, siempre que se cumplan los criterios establecidos por la jurisprudencia.
La calificación no depende únicamente de la hora o del lugar. También deben analizarse el recorrido, la finalidad del desplazamiento y la relación con la actividad laboral.
Ante cualquier duda, la empresa debe recabar información y consultar con la mutua o con su asesoría antes de clasificar el suceso.
Riesgos frecuentes en el transporte
Aunque los accidentes de circulación reciben una gran atención, no son los únicos riesgos del sector.
El INSST identifica el transporte terrestre como una actividad con una siniestralidad relevante y analiza específicamente actividades como el transporte de mercancías por carretera, los servicios de mudanza y el transporte de viajeros.
Entre los riesgos más habituales se encuentran:
- accidentes de tráfico
- fatiga
- caídas desde el vehículo
- golpes y atrapamientos
- manipulación manual de cargas
- atropellos
- vuelco de mercancías
- exposición al ruido
- vibraciones
- posturas mantenidas
- estrés
- trabajo nocturno
- contacto con productos peligrosos
- temperaturas extremas
La prevención debe abarcar toda la actividad, no solo la conducción.
Primer paso: proteger y atender al trabajador
Cuando se producen accidentes laborales, la prioridad absoluta es proteger a las personas.
La empresa debe activar el protocolo de emergencia y asegurarse de que el trabajador recibe atención sanitaria.
Dependiendo de la gravedad y del lugar, puede ser necesario:
- llamar al 112
- avisar a la Guardia Civil o a la policía
- contactar con emergencias de carretera
- solicitar una ambulancia
- avisar a la mutua
- trasladar al trabajador a un centro asistencial autorizado
- activar el protocolo para mercancías peligrosas
No debe moverse a una persona lesionada salvo que exista un riesgo mayor e inmediato, como un incendio, una fuga o la posibilidad de un segundo impacto.
La empresa también debe garantizar que el vehículo y la zona queden señalizados para evitar nuevos accidentes.
Aplicar la conducta PAS
La regla PAS constituye una referencia básica ante cualquier emergencia:
- Proteger: evitar que el accidente genere nuevos daños.
- Avisar: llamar a los servicios de emergencia y facilitar información precisa.
- Socorrer: prestar ayuda dentro de los conocimientos disponibles.
Los trabajadores no deben realizar intervenciones para las que no estén preparados.
Por ello, la formación en primeros auxilios y emergencias resulta especialmente útil en las empresas de transporte, donde los empleados pueden trabajar lejos de las instalaciones centrales.
Contactar con la mutua
Cuando el trabajador necesita asistencia sanitaria, la empresa debe contactar con la mutua colaboradora que cubre las contingencias profesionales.
La mutua puede indicar:
- el centro asistencial al que acudir
- la documentación necesaria
- el procedimiento para emitir la baja
- los datos que debe aportar la empresa
- el seguimiento médico posterior
Si la situación es urgente, debe acudirse al centro sanitario más cercano. La atención del trabajador no debe retrasarse por buscar un centro concreto de la mutua.
Posteriormente, será necesario informar de lo sucedido y aportar la documentación correspondiente.
Entregar el volante de asistencia
En muchos casos, la empresa debe facilitar al trabajador un volante o documento de solicitud de asistencia para que la mutua pueda relacionar inicialmente el daño con la actividad laboral.
Este documento suele incluir:
- datos de la empresa
- datos del trabajador
- fecha y hora
- lugar del accidente
- descripción breve
- puesto de trabajo
- mutua correspondiente
El volante no sustituye al parte oficial de accidente ni determina por sí solo la contingencia.
Es únicamente un elemento inicial para gestionar la asistencia.
Informar a las personas responsables
La empresa debería disponer de un protocolo interno que determine quién debe ser informado.
Entre las personas o áreas que pueden intervenir se encuentran:
- responsable directo
- departamento de recursos humanos
- servicio de prevención
- responsable de tráfico
- gestor de flota
- dirección
- asesoría laboral
- mutua
- compañía aseguradora
La información debe compartirse únicamente con quienes la necesiten para gestionar el suceso.
No es conveniente difundir fotografías, diagnósticos o detalles médicos en grupos de mensajería o canales internos no autorizados.
Conservar las pruebas del accidente
Una vez garantizada la seguridad, es necesario conservar la información relevante.
Puede ser útil recopilar:
- fotografías del lugar
- estado del vehículo
- posición de la carga
- señales y condiciones de la vía
- datos de testigos
- documentación del vehículo
- registro del tacógrafo
- GPS
- órdenes de transporte
- horarios
- comunicacione
- partes de mantenimiento
- formación del trabajador
- evaluación de riesgos
Esta información permitirá reconstruir los hechos y analizar las causas.
No debe modificarse ni eliminarse documentación que pueda resultar necesaria para una investigación administrativa, judicial o preventiva.
No confundir culpabilidad e investigación
Investigar un accidente no significa buscar inmediatamente a una persona culpable.
La finalidad principal es comprender:
- qué ocurrió
- cómo ocurrió
- por qué ocurrió
- qué factores organizativos influyeron
- qué medidas pueden impedir que se repita
El INSST define la investigación de accidentes como una técnica de análisis en profundidad destinada a conocer el desarrollo de los acontecimientos y determinar por qué sucedieron.
Centrarse únicamente en si el conductor cometió un error puede ocultar causas más profundas, como:
- una ruta mal planificada
- presión por cumplir plazos
- mantenimiento deficiente
- falta de descanso
- carga mal estibada
- ausencia de formación
- instrucciones contradictorias
Notificar el accidente mediante Delt@
El sistema Delt@ es la plataforma electrónica utilizada para tramitar los partes de accidentes de trabajo y facilitar la comunicación entre empresas, mutuas, entidades gestoras y Administraciones.
Cuando el accidente genera una baja médica de al menos un día, sin contar el día del propio accidente, debe cumplimentarse el parte de accidente de trabajo.
La empresa puede realizar la gestión directamente o delegarla en su asesoría.
El parte recoge información sobre:
- la persona accidentada
- la empresa
- el lugar
- las circunstancias
- el agente material
- el tipo de lesión
- el puesto
- la actividad realizada
- las causas aparentes
La Seguridad Social señala que, cuando una baja deriva de una contingencia profesional, la empresa debe cumplimentar el parte de accidente y remitirlo mediante Delt@.
Plazo para presentar el parte
El parte de accidente con baja debe presentarse dentro del plazo reglamentario.
Con carácter general, la empresa dispone de cinco días hábiles desde la fecha en la que se produjo el accidente o desde la baja médica para remitir el parte.
Debido a la importancia del plazo y a que pueden existir particularidades operativas, resulta recomendable tramitarlo tan pronto como se disponga de la información necesaria.
Esperar hasta el último día puede provocar errores o impedir completar la comunicación correctamente.
Comunicación urgente en accidentes graves
Además del parte ordinario, determinados accidentes requieren una comunicación urgente a la autoridad laboral.
Debe realizarse cuando el accidente sea:
- grave
- muy grave
- mortal
- o afecte a cuatro o más trabajadores
El plazo para enviar la comunicación urgente es de 24 horas desde que se produce el accidente.
Esta comunicación es independiente del parte de accidente que deba presentarse posteriormente.
La empresa no debe esperar a tener concluida la investigación para comunicar el suceso.
En estos casos, debe contactar inmediatamente con la asesoría, el servicio de prevención y la autoridad competente.
Accidentes sin baja médica
Los accidentes que no generan baja también deben registrarse y comunicarse mediante la relación de accidentes sin baja.
El sistema Delt@ dispone de procedimientos específicos para el parte con baja, la relación de accidentes sin baja, las altas o fallecimientos y las comunicaciones urgentes.
Que una lesión no provoque baja no significa que carezca de importancia preventiva.
Un pequeño golpe, una caída leve o un incidente durante la carga puede revelar una deficiencia que termine provocando un accidente grave en el futuro.
Investigar todos los accidentes relevantes
La empresa debe investigar los daños para la salud cuando existan indicios de que las medidas preventivas pueden ser insuficientes.
El análisis debería contar con la participación del servicio de prevención y, cuando sea posible, de:
- la persona accidentada
- testigos
- responsable del área
- delegados de prevención
- técnicos
- personal de mantenimiento
La investigación debe iniciarse lo antes posible, cuando la información y las condiciones del lugar todavía pueden reconstruirse con precisión.
El INSST recomienda obtener la información de forma individual y analizar el accidente en el propio lugar, siempre que sea posible, para comprender la disposición del espacio y la organización del trabajo.
Causas inmediatas y causas de fondo
Un accidente suele tener varias causas.
Causas inmediatas
Son las circunstancias visibles que preceden directamente al daño.
Por ejemplo:
- exceso de velocidad
- carga desplazada
- caída al bajar
- suelo resbaladizo
- pérdida de control
- falta de señalización
Causas básicas u organizativas
Explican por qué existían esas condiciones.
Entre ellas pueden encontrarse:
- mantenimiento insuficiente
- planificación inadecuada
- presión de tiempos
- falta de formación
- supervisión deficiente
- ausencia de medios
- jornadas mal organizadas
- evaluación de riesgos incompleta
La investigación debe llegar hasta las causas organizativas.
Limitarse a escribir “distracción del trabajador” rara vez permite diseñar medidas eficaces.
Revisar los tiempos de conducción y descanso
En los accidentes de carretera, la fatiga debe analizarse de forma prioritaria.
La empresa debe comprobar:
- tiempos de conducción
- pausas
- descansos diarios
- descansos semanales
- registros del tacógrafo
- planificación de la ruta
- retrasos acumulados
- trabajo nocturno
- actividades adicionales
- posibles presiones comerciales
Aunque el conductor sea responsable de cumplir determinadas reglas durante la conducción, la empresa no puede diseñar rutas o plazos que hagan imposible respetarlas.
Una planificación irreal puede contribuir directamente al accidente.
Analizar el mantenimiento del vehículo
El estado del vehículo es otro elemento esencial.
Tras un accidente deben revisarse, según el caso:
- neumáticos
- frenos
- dirección
- luces
- sistemas de seguridad
- puertas
- escalones
- plataformas elevadoras
- dispositivos de sujeción
- revisiones
- avisos previos del conductor
Los registros de mantenimiento deben conservarse y estar actualizados.
Si existían avisos sobre un fallo y la empresa no actuó, la responsabilidad puede agravarse.
Comprobar la estiba de la carga
En el transporte de mercancías, una carga mal distribuida o insuficientemente asegurada puede provocar:
- desplazamientos
- vuelcos
- pérdida de control
- caída de objetos
- atrapamientos
- daños a terceros
La empresa debe analizar quién realizó la carga, qué instrucciones se dieron y qué medios de sujeción estaban disponibles.
También debe revisar si el conductor recibió formación suficiente y si podía comprobar la estiba de manera segura.
Coordinación con almacenes y clientes
Muchos accidentes ocurren en instalaciones de otras empresas.
Por ejemplo:
- plataformas logísticas
- fábricas
- puertos
- centros comerciales
- almacenes de clientes
- estaciones
- aparcamientos
En estos casos entra en juego la coordinación de actividades empresariales.
Será necesario analizar:
- quién controlaba la instalación
- qué riesgos fueron comunicados
- qué instrucciones recibió el conductor
- quién gestionaba la carga
- si existían zonas seguras
- si había señalización
- qué empresas participaban
La responsabilidad puede estar compartida entre varias organizaciones.
Participación de los delegados de prevención
Los representantes de los trabajadores tienen funciones relacionadas con la prevención.
Pueden participar en el análisis de los daños, formular propuestas y conocer la documentación preventiva dentro de los límites legales.
La empresa debe mantener una comunicación adecuada y evitar ocultar información relevante.
Una investigación participativa suele permitir identificar mejor los problemas reales de la actividad.
Actualizar la evaluación de riesgos
Cuando un accidente demuestra que existe un riesgo no controlado, la empresa debe revisar la evaluación y la planificación preventiva.
La normativa preventiva obliga a actualizar las medidas cuando se producen daños para la salud o aparecen indicios de que la prevención resulta insuficiente. El INSST agrupa estas obligaciones en la normativa sobre notificación e investigación de accidentes.
La revisión puede afectar a:
- rutas
- tiempos
- vehículos
- procedimientos
- formación
- equipos
- carga y descarga
- trabajo nocturno
- coordinación empresarial
No basta con archivar el informe.
Las conclusiones deben traducirse en acciones concretas.
Adoptar medidas correctoras
Cada investigación debe terminar con un plan de acción.
Las medidas pueden incluir:
- reparar o sustituir vehículos
- cambiar procedimientos de carga
- mejorar la señalización
- revisar rutas
- ampliar los tiempos
- impartir formación
- reforzar la supervisión
- instalar cámaras o sensores
- mejorar accesos
- proporcionar equipos
- modificar turnos
- revisar contratos con clientes
Cada medida debería tener:
- una persona responsable
- una fecha de ejecución
- recursos asignados
- un sistema de seguimiento
Sin este control, el informe de investigación pierde utilidad.
Gestionar correctamente la incapacidad temporal
Si el trabajador recibe la baja, la empresa debe tramitarla como contingencia profesional.
Desde 2023, el empleado ya no tiene que entregar físicamente a la empresa la copia en papel del parte médico. La información se comunica electrónicamente y la empresa debe consultar los datos a través de los sistemas habilitados.
La nómina debe reflejar correctamente:
- los días trabajados
- la prestación
- el pago delegado
- los complementos de convenio
- las cotizaciones
- la fecha de alta posterior
También debe revisarse el convenio colectivo aplicable, ya que puede mejorar las prestaciones generales.
Mantener el contacto con el trabajador
La empresa puede mantener un contacto razonable con la persona accidentada.
Este contacto debería centrarse en:
- mostrar apoyo
- informar de los trámites
- aclarar dudas administrativas
- preparar la reincorporación
- comunicar medidas adoptadas
No debe utilizarse para presionar al trabajador ni para cuestionar la duración de la baja.
Tampoco puede pedírsele que continúe trabajando, conduzca o realice tareas administrativas mientras esté en incapacidad temporal.
Preparar la reincorporación
Cuando el trabajador recibe el alta, la reincorporación debe planificarse adecuadamente.
Puede ser necesario:
- informarle de cambios
- actualizar la formación
- revisar su puesto
- coordinarse con prevención
- adaptar temporalmente tareas
- comprobar la aptitud
- realizar un seguimiento inicial
La empresa no necesita conocer el diagnóstico médico, pero sí debe garantizar que el puesto es seguro.
Cuando existan limitaciones preventivas, debe valorar adaptaciones con el servicio de prevención.

Accidentes con vehículos de terceros
Si el accidente de tráfico involucra a otros vehículos, la empresa también tendrá que coordinarse con:
- aseguradora
- corredores
- servicios jurídicos
- policía
- Guardia Civil
- clientes
- propietarios de la mercancía
Debe conservarse:
- atestado
- parte amistoso
- fotografías
- datos de implicados
- pólizas
- daños
- facturas
- documentación de la carga
La gestión del seguro no sustituye a la tramitación laboral y preventiva.
Son procedimientos paralelos.
Accidentes en el extranjero
Cuando el accidente ocurre fuera de España, la gestión puede ser más compleja.
La empresa debe disponer de protocolos para:
- asistencia sanitaria
- repatriación
- seguros
- documentación europea
- comunicación con autoridades
- contacto con familiares
- sustitución del conductor
- custodia del vehículo y carga
Aunque el accidente se produzca en otro país, puede ser necesario notificarlo también dentro del sistema español si la relación laboral y la cobertura corresponden a España.
En estos casos conviene solicitar asesoramiento inmediato.
Mercancías peligrosas
En el transporte de mercancías peligrosas, un accidente puede generar riesgos para el trabajador, la población y el medio ambiente.
La empresa debe seguir los protocolos específicos, incluyendo:
- identificación de la mercancía
- aviso a emergencias
- documentación ADR
- instrucciones escritas
- aislamiento de la zona
- comunicación al consejero de seguridad
- colaboración con las autoridades
El conductor no debe intervenir si existe riesgo de explosión, incendio, fuga tóxica o contaminación sin los medios y formación adecuados.
Posible actuación de la Inspección de Trabajo
En accidentes graves, muy graves o mortales puede intervenir la Inspección de Trabajo.
La empresa debe colaborar y facilitar la documentación solicitada.
Entre los documentos que pueden revisarse se encuentran:
- evaluación de riesgos
- planificación preventiva
- formación
- mantenimiento
- vigilancia de la salud
- contrato
- jornada
- tacógrafo
- investigación interna
- coordinación empresarial
- entrega de equipos
Ocultar, alterar o destruir información puede agravar considerablemente la situación.
Responsabilidades que pueden derivarse
Un accidente laboral puede generar diferentes tipos de responsabilidad.
Responsabilidad administrativa
Puede aparecer cuando se incumple la normativa laboral o preventiva.
Responsabilidad en Seguridad Social
Puede imponerse un recargo sobre las prestaciones cuando el accidente se relaciona con una falta de medidas de seguridad.
Responsabilidad civil
Puede existir una obligación de indemnizar los daños sufridos.
Responsabilidad penal
En situaciones graves, determinados incumplimientos pueden tener consecuencias penales.
Las distintas responsabilidades pueden coexistir.
Por ello, la prevención y la documentación resultan esenciales.
Errores frecuentes de las empresas
Entre los errores más habituales se encuentran:
- no activar emergencias
- retrasar la asistencia
- no contactar con la mutua
- presentar tarde el parte
- olvidar la comunicación urgente
- alterar la escena
- culpar automáticamente al conductor
- no investigar
- perder datos del tacógrafo
- ignorar avisos de mantenimiento
- no actualizar la evaluación
- presionar al accidentado
- repetir la misma ruta sin cambios
La falta de un protocolo suele ser el origen de muchos de estos fallos.
Crear un protocolo de actuación
Toda empresa de transporte debería disponer de un procedimiento escrito que indique:
- A quién llamar.
- Cómo proteger la zona.
- Qué datos recopilar.
- Cómo contactar con la mutua.
- Quién comunica mediante Delt@.
- Cuándo realizar una comunicación urgente.
- Quién investiga.
- Cómo conservar las pruebas.
- Cómo informar a la plantilla.
- Cómo seguir las medidas correctoras.
El protocolo debe ser conocido por conductores, responsables de tráfico, mandos y personal administrativo.
También debe estar disponible fuera del horario de oficina.
Checklist inmediato ante un accidente
Una lista práctica puede incluir:
- proteger al accidentado
- llamar a emergencias
- señalizar la zona
- contactar con el responsable
- avisar a la mutua
- recopilar fotografías
- identificar testigos
- conservar tacógrafo y GPS
- informar a prevención
- valorar comunicación urgente
- tramitar Delt@
- iniciar investigación
- actualizar la evaluación
- controlar medidas correctoras
Esta lista no sustituye el análisis profesional, pero facilita que no se olviden actuaciones esenciales.
Cómo puede ayudar una asesoría laboral
Una asesoría especializada puede acompañar a la empresa en:
- comunicación con la mutua
- tramitación de bajas
- presentación del parte
- revisión de plazos
- cálculo de nóminas
- contratos de sustitución
- aplicación del convenio
- coordinación con prevención
- respuesta ante inspecciones
- gestión de reincorporaciones
En accidentes graves, la coordinación entre asesoría, servicio de prevención, mutua y asesoría jurídica resulta especialmente importante.
360Laboral: apoyo para empresas de transporte
En 360Laboral trabajamos con empresas de transporte, logística, distribución y servicios de reparto.
Ayudamos a gestionar:
- contrataciones
- nóminas
- Seguridad Social
- incapacidades temporales
- accidentes laborales
- convenios colectivos
- sustituciones
- jornadas
- documentación laboral
Nuestro objetivo es ofrecer una gestión cercana y especializada que permita a las empresas afrontar situaciones complejas con mayor seguridad.
Conclusión
Un accidente laboral en el sector del transporte exige una respuesta rápida, coordinada y documentada.
La prioridad debe ser siempre atender al trabajador y evitar nuevos daños. Después, la empresa debe contactar con la mutua, recopilar información, tramitar el parte mediante Delt@ e investigar las causas.
Cuando el accidente sea grave, muy grave, mortal o afecte a cuatro o más personas, debe realizarse además una comunicación urgente dentro de las 24 horas.
La investigación no debe limitarse a buscar errores del conductor. Es necesario analizar la planificación de rutas, los descansos, el mantenimiento, la carga, la formación y la organización empresarial.
Las conclusiones deben utilizarse para actualizar la evaluación de riesgos y adoptar medidas correctoras reales.
En 360Laboral acompañamos a las empresas de transporte en la gestión laboral y administrativa de los accidentes, ayudándolas a cumplir sus obligaciones y proteger a sus equipos.
FAQ´s
¿Qué debe hacer primero la empresa cuando ocurre un accidente?
Debe proteger al trabajador y a las demás personas, avisar a emergencias y garantizar la asistencia sanitaria.
¿Cuándo hay que comunicar el accidente mediante Delt@?
Cuando el accidente provoca una ausencia de al menos un día, sin contar el día en el que ocurrió, debe tramitarse el parte de accidente de trabajo.
¿Qué plazo existe para comunicar un accidente grave?
Los accidentes graves, muy graves, mortales o que afecten a cuatro o más personas deben comunicarse urgentemente dentro de las 24 horas.
¿La comunicación urgente sustituye al parte ordinario?
No. Son trámites independientes y deben realizarse ambos cuando proceda.
¿Los accidentes sin baja también se comunican?
Sí. Deben incluirse en la relación de accidentes de trabajo sin baja mediante el procedimiento correspondiente.
¿Quién debe investigar el accidente?
La empresa, con apoyo del servicio de prevención y participación de las personas responsables y representantes de la plantilla cuando corresponda.
¿Hay que investigar aunque el accidente parezca culpa del conductor?
Sí. Deben analizarse también factores como la organización, los horarios, la ruta, el mantenimiento, la formación y el estado de la carga.
¿Qué documentos deben conservarse?
Fotografías, partes, atestados, tacógrafo, GPS, órdenes de ruta, mantenimiento, formación, evaluación de riesgos y testimonios.
¿Puede la empresa pedir al trabajador que continúe trabajando después del accidente?
No, si necesita asistencia, existe una lesión o se ha emitido una baja médica.
¿Qué ocurre si la empresa incumplió medidas preventivas?
Pueden derivarse sanciones, indemnizaciones y un recargo sobre las prestaciones de la Seguridad Social.
¿Un accidente al ir al trabajo puede considerarse laboral?
Puede considerarse accidente in itinere si cumple los requisitos establecidos para relacionarlo con el desplazamiento al puesto de trabajo.
¿Qué sucede si el accidente ocurre en las instalaciones de un cliente?
Deben analizarse las responsabilidades y la coordinación de actividades empresariales entre las compañías implicadas.
¿La empresa debe actualizar la evaluación de riesgos?
Sí, cuando el accidente demuestra que las medidas preventivas son insuficientes o aparece un riesgo no controlado.
¿Puede contratarse a otra persona durante la baja?
Sí. Puede formalizarse un contrato de sustitución si se cumplen los requisitos legales.
¿Cómo puede ayudar una asesoría laboral?
Puede gestionar el parte, la baja, la nómina, el contrato de sustitución, la aplicación del convenio y la coordinación con la mutua y prevención.

