Encontrar personal cualificado con formación para trabajar, continúa siendo uno de los principales retos de la hostelería española. Restaurantes, hoteles, cafeterías, empresas de catering y alojamientos turísticos necesitan incorporar trabajadores, pero no siempre encuentran candidatos que reúnan la experiencia, la formación y las competencias que requiere cada puesto.
El problema no se limita a la falta de personas disponibles. El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE señala en 2026 que la hostelería continúa entre los sectores con mayores dificultades para cubrir determinadas vacantes y que camareros y cocineros se encuentran entre las ocupaciones donde persisten desajustes entre la oferta y la demanda de empleo. La falta de experiencia y de competencias técnicas forma parte de las causas identificadas.
Para los candidatos, esto supone una oportunidad: disponer de la formación adecuada puede convertirse en un elemento diferenciador.
Pero ¿qué valoran realmente los restaurantes y hoteles al contratar?
La respuesta depende del puesto. No necesita la misma preparación una persona que trabaja en cocina que un recepcionista, una camarera de pisos o un jefe de sala. Sin embargo, existen varias áreas que se repiten cada vez con más frecuencia: formación profesional relacionada con hostelería, seguridad alimentaria, idiomas, atención al cliente, competencias digitales y conocimientos técnicos específicos.
Desde 360Laboral analizamos qué formación puede mejorar las posibilidades de encontrar trabajo en hoteles y restaurantes y qué deberían buscar las empresas a la hora de seleccionar nuevos profesionales.

La experiencia y la formación para trabajar sigue siendo importante
Durante muchos años, gran parte de la contratación hostelera se basó principalmente en la experiencia.
Era habitual encontrar ofertas que pedían simplemente haber trabajado anteriormente como:
- camarero;
- cocinero;
- ayudante;
- recepcionista;
- camarera de pisos.
La experiencia continúa teniendo un gran valor porque permite que el trabajador se adapte más rápidamente al ritmo del establecimiento.
Sin embargo, las empresas necesitan cada vez más perfiles que combinen experiencia con conocimientos técnicos.
Un camarero puede saber llevar una bandeja perfectamente, pero también necesita comprender aspectos relacionados con:
- alérgenos;
- atención al cliente;
- herramientas digitales;
- técnicas de venta;
- protocolos internos.
Un cocinero, además de saber preparar platos, debe conocer:
- conservación;
- trazabilidad;
- higiene;
- prevención;
- aprovechamiento;
- control de costes.
El perfil profesional se está haciendo más completo.
La Formación Profesional gana peso en hostelería
La Formación Profesional se encuentra entre las vías que mejor están respondiendo a las necesidades del mercado laboral.
El Barómetro de Empleo y Formación del SEPE publicado en junio de 2026 señala que el 72 % de las personas expertas considera que la FP se adapta bastante o completamente a las necesidades del mercado de trabajo, por encima de otros itinerarios formativos.
En hostelería pueden resultar especialmente útiles titulaciones como:
- Técnico en Cocina y Gastronomía;
- Técnico en Servicios en Restauración;
- Técnico Superior en Dirección de Cocina;
- Técnico Superior en Dirección de Servicios de Restauración;
- Técnico Superior en Gestión de Alojamientos Turísticos;
- estudios vinculados a Turismo.
La ventaja de la FP es que combina formación técnica y práctica.
Para una empresa, contratar a una persona con este tipo de formación puede reducir el tiempo necesario para enseñarle conceptos básicos del oficio.
Técnico en Cocina y Gastronomía
Para quienes quieren desarrollar una carrera profesional en cocina, esta titulación puede ser una de las más interesantes.
Permite adquirir conocimientos relacionados con:
- preparación de alimentos;
- técnicas culinarias;
- conservación;
- presentación;
- higiene;
- seguridad alimentaria;
- organización de cocina.
No significa que quien complete la formación se convierta automáticamente en chef.
La cocina profesional requiere experiencia y capacidad para trabajar bajo presión.
Sin embargo, proporciona una base muy útil para incorporarse a puestos como:
- cocinero;
- ayudante avanzado;
- jefe de partida con experiencia posterior.
Técnico en Servicios en Restauración
Esta formación está especialmente vinculada al trabajo de sala.
Permite desarrollar competencias relacionadas con:
- servicio de alimentos;
- bebidas;
- protocolo;
- atención al cliente;
- organización de sala;
- bar;
- cafetería.
Para restaurantes con un servicio más especializado puede ser un elemento diferenciador.
No es lo mismo llevar platos hasta una mesa que ofrecer un servicio profesional capaz de:
- asesorar;
- vender;
- recomendar;
- resolver incidencias.
La sala también requiere especialización.
Gestión de alojamientos turísticos
En hoteles y otros alojamientos, la formación específica puede tener todavía más peso para puestos con funciones organizativas.
El SEPE señala que en determinados perfiles hoteleros se demandan titulaciones como:
- Grado o Diplomatura en Turismo;
- Gestión Hotelera y Turística;
- Técnico Superior en Gestión de Alojamientos Turísticos;
- certificados relacionados con gestión de pisos y limpieza.
Este tipo de formación puede resultar especialmente interesante para:
- recepción;
- reservas;
- gobernanta;
- departamentos de alojamiento;
- supervisión;
- coordinación.
Formación universitaria para determinados puestos
La universidad no es imprescindible para la mayoría de puestos operativos de hostelería.
Sin embargo, puede ser relevante para perfiles relacionados con:
- dirección hotelera;
- turismo;
- revenue management;
- recursos humanos;
- marketing;
- gestión empresarial.
Un grado en Turismo o Gestión Hotelera puede abrir oportunidades hacia posiciones de mayor responsabilidad.
Pero en hostelería existe un aspecto especialmente importante: la experiencia práctica.
Un título universitario sin conocimiento del funcionamiento real de un hotel o restaurante puede resultar menos competitivo que una combinación de formación y experiencia.
Manipulación de alimentos
La formación en higiene y manipulación segura de alimentos continúa siendo fundamental para muchos puestos.
El SEPE identifica entre los conocimientos específicamente solicitados para perfiles de cocina:
- manipulación de alimentos;
- higiene;
- seguridad alimentaria;
- conservación;
- almacenamiento.
Esto afecta especialmente a:
- cocineros;
- ayudantes;
- personal de catering;
- trabajadores que manipulan alimentos.
El antiguo concepto de “carnet de manipulador” suele utilizarse coloquialmente, pero lo realmente importante es que la empresa pueda garantizar que sus trabajadores conocen las prácticas de higiene necesarias para las funciones que desempeñan.
Formación en APPCC
Las siglas APPCC corresponden al sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico.
Se trata de uno de los pilares de la seguridad alimentaria profesional.
Una persona con conocimientos en APPCC puede comprender mejor aspectos como:
- temperaturas;
- contaminación cruzada;
- conservación;
- limpieza;
- recepción de mercancías;
- trazabilidad.
El SEPE incluye el conocimiento de las normas de higiene y seguridad alimentaria APPCC entre las competencias específicas demandadas en puestos vinculados a cocina.
Para responsables de cocina, esta formación resulta especialmente valiosa.
Formación sobre alérgenos
Las alergias alimentarias han convertido este conocimiento en una competencia esencial.
El personal debe saber:
- identificar los principales alérgenos;
- consultar la información del establecimiento;
- trasladar una petición a cocina;
- evitar respuestas improvisadas;
- entender el riesgo de contaminación cruzada.
El catálogo formativo del SEPE incluye especialidades específicas sobre identificación de alérgenos y manipulación de alimentos en establecimientos de hostelería y restauración.
Para un restaurante, tener personal formado reduce riesgos y mejora la confianza del cliente.
Inglés: una de las competencias más valoradas
Los idiomas continúan siendo fundamentales en hoteles y restaurantes situados en zonas turísticas.
En el informe sobre necesidades formativas difundido por el SEPE en febrero de 2026, el inglés aparece como la competencia idiomática más solicitada, presente en un 53,6 % de las necesidades detectadas. Le siguen el francés, con un 9 %, y el alemán, con un 5,1 %.
En hostelería, el inglés puede ser especialmente útil para:
- recepción;
- reservas;
- sala;
- atención al cliente;
- eventos;
- turismo.
No todos los puestos requieren un nivel elevado.
Pero saber mantener una conversación básica puede marcar una diferencia importante.
Francés y alemán también pueden aportar valor
España recibe un volumen importante de turistas europeos.
Dependiendo del destino, el conocimiento de francés o alemán puede ser especialmente útil.
Por ejemplo, determinadas zonas turísticas pueden recibir una proporción elevada de clientes procedentes de:
- Alemania;
- Francia;
- Suiza;
- Bélgica;
- Austria.
El establecimiento debería valorar los idiomas según sus clientes reales.
No tiene sentido exigir tres idiomas para un puesto que apenas los utiliza.
Pero cuando la atención internacional forma parte del trabajo diario, una segunda lengua puede aumentar considerablemente la empleabilidad.
Idiomas para recepción
En recepción, la exigencia suele ser mayor.
El profesional debe ser capaz de gestionar situaciones más complejas:
- explicar servicios;
- resolver reservas;
- gestionar quejas;
- informar sobre facturas;
- atender emergencias.
El SEPE señala que en determinados perfiles hoteleros se requiere un nivel independiente de inglés junto con un dominio adecuado del castellano.
Aquí no basta con memorizar frases.
La comunicación debe permitir resolver incidencias de manera autónoma.
Atención al cliente
Una de las competencias transversales más importantes sigue siendo la atención al cliente.
El SEPE identifica esta área entre las competencias técnicas con mayor necesidad de actualización en el mercado laboral.
En hostelería, atender bien implica:
- escuchar;
- comunicarse;
- anticipar necesidades;
- resolver problemas;
- mantener la calma.
Un trabajador técnicamente excelente puede perjudicar la experiencia si no sabe tratar con el público.
Esto resulta especialmente importante en sala y recepción.
Gestión de quejas y conflictos
No todas las interacciones con clientes son sencillas.
Puede haber:
- retrasos;
- errores;
- platos que no cumplen expectativas;
- habitaciones con incidencias;
- reservas incorrectas.
La formación en gestión de reclamaciones ayuda a responder de forma profesional.
Un trabajador debería saber:
- escuchar;
- comprobar qué ocurrió;
- explicar las opciones;
- buscar una solución;
- escalar el problema cuando sea necesario.
Una reclamación bien gestionada puede convertirse en una oportunidad de fidelización.
Técnicas de venta para camareros
Un buen profesional de sala también puede mejorar la rentabilidad del restaurante.
La formación comercial permite recomendar:
- entrantes;
- vinos;
- postres;
- cafés;
- productos especiales.
No se trata de presionar al cliente.
La venta adicional funciona cuando aporta valor a la experiencia.
Por ejemplo:
“Si os gusta un vino suave, este encaja especialmente bien con el plato.”
Este tipo de recomendación requiere conocimiento de producto y capacidad de comunicación.
Formación en vinos y bebidas
Para determinados restaurantes, la formación en vinos puede ser muy valorada.
No todos necesitan un sumiller profesional.
Pero un camarero debería saber explicar:
- vino tinto;
- blanco;
- rosado;
- espumoso;
- denominaciones;
- maridajes básicos.
En establecimientos gastronómicos, la especialización puede avanzar hacia:
- sumillería;
- coctelería;
- destilados;
- cervezas.
Estas competencias pueden mejorar tanto el servicio como el ticket medio.
Barismo y café de especialidad
La profesionalización del café está generando nuevas oportunidades.
Cafeterías, hoteles y restaurantes valoran cada vez más conocimientos relacionados con:
- espresso;
- molienda;
- leche;
- limpieza de máquina;
- latte art;
- café de especialidad.
Una pequeña formación de barista puede diferenciar a una persona que quiere trabajar en:
- cafeterías;
- desayunos de hotel;
- restaurantes.
También ayuda a mejorar la consistencia del producto.
Coctelería
En hoteles, resorts, terrazas y establecimientos de ocio, la coctelería puede ser una competencia muy valorada.
Un profesional formado debería conocer:
- técnicas básicas;
- medidas;
- preparación;
- presentación;
- seguridad;
- organización de barra.
También está aumentando el interés por cócteles sin alcohol.
La formación permite ampliar el tipo de puestos a los que puede acceder un camarero.
Competencias digitales
La hostelería se ha digitalizado rápidamente.
Hoy es habitual trabajar con:
- TPV;
- PMS;
- software de reservas;
- comandas electrónicas;
- CRM;
- canales online;
- aplicaciones internas.
El SEPE detecta una elevada necesidad de formación en competencias digitales, especialmente en herramientas de comunicación y colaboración.
En hoteles, determinados perfiles requieren conocimientos de software específico.
PMS y software hotelero
Los sistemas PMS permiten gestionar parte de la actividad diaria de un hotel.
Pueden utilizarse para:
- reservas;
- habitaciones;
- entradas;
- salidas;
- facturación;
- disponibilidad.
El SEPE menciona expresamente conocimientos en herramientas como Opera, PMS o SIHOT entre las competencias digitales solicitadas en determinados perfiles hoteleros.
Para una persona que busca empleo en recepción, haber utilizado alguno de estos sistemas puede ser una ventaja importante.
TPV y comandas digitales
En restauración, el manejo de TPV es una competencia básica cada vez más frecuente.
El trabajador puede necesitar:
- abrir mesas;
- introducir pedidos;
- modificar comandas;
- dividir cuentas;
- cobrar;
- gestionar descuentos.
Los nuevos empleados suelen recibir formación interna.
Pero alguien que ya esté acostumbrado a sistemas similares podrá adaptarse con mayor rapidez.
Excel y ofimática
Excel puede parecer una herramienta alejada del trabajo hostelero, pero resulta útil en numerosos puestos.
Especialmente para:
- encargados;
- jefes de departamento;
- administración;
- dirección;
- gobernantas.
Puede utilizarse para:
- inventarios;
- turnos;
- costes;
- compras;
- estadísticas.
El SEPE recoge conocimientos básicos de Excel y Word entre las competencias digitales demandadas en perfiles hoteleros de supervisión.
Formación en gestión de equipos
Para puestos de responsabilidad, saber realizar el trabajo técnico no es suficiente.
Un jefe de cocina o responsable de sala también debe gestionar personas.
Esto implica:
- organizar turnos;
- delegar;
- comunicar;
- resolver conflictos;
- formar nuevos trabajadores;
- controlar calidad.
El SEPE destaca competencias como planificación, organización, dirección de personas, comunicación y colaboración entre las características valoradas en perfiles hoteleros de responsabilidad.
La capacidad para liderar equipos adquiere cada vez más importancia.
Gestión de costes para cocina
Un cocinero que aspira a responsabilidades superiores debe comprender también la parte económica.
Puede necesitar conocimientos de:
- escandallos;
- inventarios;
- mermas;
- costes;
- proveedores.
Un jefe de cocina no gestiona únicamente recetas.
También controla recursos.
La formación en gestión puede mejorar considerablemente las posibilidades de promoción.
Revenue management en hoteles
El revenue management se ha convertido en una especialización importante en el sector hotelero.
Consiste en analizar:
- demanda;
- precios;
- ocupación;
- canales;
- disponibilidad.
El objetivo es vender la habitación adecuada al cliente adecuado y en condiciones rentables.
Los perfiles especializados pueden trabajar en:
- hoteles;
- cadenas;
- consultoras;
- departamentos comerciales.
Suele requerir conocimientos de:
- análisis de datos;
- herramientas hoteleras;
- distribución;
- comercialización.
Marketing digital turístico
Hoteles y restaurantes dependen cada vez más de su presencia online.
La formación en marketing puede incluir:
- redes sociales;
- Google Business;
- reputación;
- campañas;
- fotografía;
- email marketing.
No todos los establecimientos necesitan un especialista interno.
Pero para puestos de gestión, comprender estas herramientas puede ser una ventaja.
Gestión de la reputación online
Las opiniones de los clientes pueden afectar directamente a las reservas.
El personal responsable debe saber:
- monitorizar comentarios;
- responder reseñas;
- detectar problemas;
- informar a dirección.
Las respuestas deben ser profesionales y coherentes con la imagen de la empresa.
No es recomendable improvisar desde una cuenta corporativa.
Prevención de riesgos laborales
La formación preventiva es obligatoria y debe adaptarse a los riesgos de cada puesto.
En hostelería pueden existir riesgos relacionados con:
- cortes;
- quemaduras;
- suelos mojados;
- cargas;
- productos de limpieza;
- estrés térmico.
La empresa debe garantizar una formación adecuada.
Para el candidato, tener experiencia en entornos donde se aplican correctamente los protocolos preventivos es un valor añadido.
Primeros auxilios
Aunque no todos los empleados necesitan una titulación específica, la formación básica en primeros auxilios puede resultar útil.
Especialmente en:
- hoteles;
- piscinas;
- eventos;
- complejos turísticos.
Saber reaccionar ante una emergencia aporta seguridad.
La formación nunca debe sustituir la llamada a los servicios sanitarios cuando sea necesaria.

Formación para camareras de pisos
Las camareras de pisos desempeñan un trabajo esencial en hoteles.
La formación puede incluir:
- protocolos de limpieza;
- productos;
- ergonomía;
- organización;
- prevención;
- estándares de calidad.
En puestos de supervisión, el SEPE señala como relevantes la experiencia en coordinación de servicios de limpieza y la aplicación de normas de calidad.
También existen certificados profesionales relacionados con la gestión de pisos y limpieza en alojamientos.
Certificados profesionales
No toda formación útil requiere realizar un ciclo completo de FP.
Los certificados profesionales pueden ofrecer una vía más rápida para adquirir conocimientos específicos.
El SEPE recoge diferentes itinerarios relacionados con hostelería.
Entre ellos:
- operaciones básicas de cocina;
- operaciones básicas de pastelería;
- operaciones básicas de catering;
- cocina.
Estos programas pueden resultar especialmente interesantes para personas que quieren incorporarse al sector o acreditar competencias.
Formación corta y específica
Los cursos cortos pueden aportar mucho valor cuando están bien seleccionados.
Por ejemplo:
- alérgenos;
- barista;
- coctelería;
- vinos;
- atención al cliente;
- Excel;
- software hotelero.
Para alguien que ya tiene experiencia, una formación de pocas horas puede cubrir una carencia concreta.
La clave está en evitar acumular certificados sin una aplicación profesional real.
¿Qué formación valoran más los restaurantes de alta gama?
En restaurantes gastronómicos suelen tener mayor importancia:
- formación culinaria;
- técnicas avanzadas;
- vinos;
- protocolo;
- idiomas;
- atención.
La especialización cobra mucho peso.
El SEPE señala que las carencias de formación en hostelería son especialmente apreciables en los segmentos exclusivos y de alto valor añadido, incluidos hoteles y restaurantes de lujo.
En estos entornos, la técnica y el detalle son fundamentales.
¿Qué valoran más los hoteles de cuatro y cinco estrellas?
En establecimientos de categoría superior suelen valorarse especialmente:
- idiomas;
- protocolo;
- atención personalizada;
- software hotelero;
- experiencia internacional.
También se espera una mayor capacidad para resolver incidencias con autonomía.
La formación puede abrir la puerta, pero la actitud y la experiencia determinarán buena parte de la progresión profesional.
Competencias personales que no aparecen en un título
No toda la formación puede acreditarse mediante un certificado.
Las empresas también valoran competencias como:
- puntualidad;
- responsabilidad;
- trabajo en equipo;
- comunicación;
- capacidad de aprendizaje.
En hostelería son especialmente importantes porque el trabajo depende constantemente de la coordinación.
Una persona excelente técnicamente pero incapaz de colaborar puede generar grandes problemas en un turno.
La importancia de la actitud
Cuando varios candidatos tienen una formación similar, la actitud puede marcar la diferencia.
Las empresas valoran especialmente perfiles capaces de:
- escuchar;
- aprender;
- aceptar feedback;
- resolver;
- mantener la calma.
Hostelería es un sector dinámico.
Durante un mismo turno pueden aparecer cambios, reservas inesperadas y reclamaciones.
La flexibilidad resulta esencial.
¿Qué formación debería buscar una persona sin experiencia?
Para alguien que quiere empezar, un itinerario sencillo podría combinar:
- Formación básica en hostelería.
- Manipulación e higiene alimentaria, si trabajará con alimentos.
- Alérgenos.
- Inglés básico.
- Formación específica del puesto.
Después, la experiencia permitirá decidir en qué especializarse.
Un ayudante puede avanzar hacia cocina.
Un camarero puede especializarse en vinos.
Un recepcionista puede formarse en revenue.
La carrera profesional no tiene por qué definirse desde el primer día.
¿Qué debería aprender un camarero?
Un perfil competitivo puede combinar:
- servicio de sala;
- atención al cliente;
- inglés;
- alérgenos;
- TPV;
- venta;
- vinos;
- café.
No necesita dominar todas estas áreas al máximo nivel.
Pero cuantos más conocimientos prácticos tenga, más tipos de establecimiento podrá considerar.
¿Qué debería aprender un cocinero?
Entre las áreas más relevantes se encuentran:
- técnicas culinarias;
- seguridad alimentaria;
- APPCC;
- conservación;
- alérgenos;
- escandallos;
- organización.
Con experiencia, puede añadir:
- gestión de equipos;
- compras;
- costes;
- planificación de menú.
La evolución profesional suele exigir pasar de cocinar bien a gestionar bien una cocina.
¿Qué debería aprender un recepcionista?
Una combinación especialmente interesante sería:
- inglés;
- segundo idioma;
- PMS;
- atención al cliente;
- reservas;
- facturación;
- resolución de incidencias.
La recepción combina funciones administrativas y atención directa.
Por ello, requiere tanto competencias digitales como personales.
¿Qué formación debe ofrecer la propia empresa?
No puede trasladarse toda la responsabilidad al candidato.
Cada hotel o restaurante tiene:
- procedimientos;
- software;
- carta;
- instalaciones;
- normas.
La empresa debe proporcionar formación inicial suficiente.
Puede incluir:
- acogida;
- prevención;
- seguridad alimentaria;
- TPV;
- protocolos;
- atención;
- organización interna.
Un buen proceso de incorporación mejora la productividad y reduce abandonos.
La formación ayuda a fidelizar trabajadores
Ofrecer posibilidades de aprendizaje puede mejorar la retención.
Por ejemplo, la empresa puede financiar formación en:
- idiomas;
- cocina;
- vinos;
- liderazgo;
- herramientas digitales.
El trabajador percibe oportunidades de desarrollo.
Esto puede ser especialmente útil en un sector que continúa teniendo dificultades para cubrir puestos. En julio de 2026, el SEPE volvió a identificar hostelería como una de las actividades con problemas estructurales de cobertura.
No todo problema de contratación se resuelve con formación
También es importante señalar algo: la escasez de candidatos no depende únicamente de la capacitación.
El Barómetro del SEPE de junio de 2026 indica que el 77 % de las personas expertas considera que las dificultades para cubrir vacantes también están relacionadas con las condiciones laborales ofrecidas por las empresas.
Por tanto, exigir más formación no resolverá el problema si el puesto presenta:
- salarios poco competitivos;
- horarios difíciles;
- inestabilidad;
- falta de conciliación.
Las empresas deben trabajar simultáneamente sobre formación y condiciones.
Cómo seleccionar mejor al personal
En lugar de elaborar una lista interminable de requisitos, el establecimiento debería diferenciar entre:
Formación imprescindible
La necesaria para desarrollar el puesto.
Formación valorable
Aquella que aporta una ventaja, pero puede enseñarse.
Por ejemplo, exigir experiencia con una marca concreta de TPV puede eliminar buenos candidatos que aprenderían el sistema en pocos días.
Un proceso de selección realista aumenta las posibilidades de encontrar talento.
Formación interna frente a contratar perfiles perfectos
En un mercado con escasez de profesionales, esperar al candidato perfecto puede dejar una vacante abierta durante meses.
En muchos casos puede resultar más eficaz contratar:
- buena actitud;
- conocimientos básicos;
- potencial;
y completar la formación dentro de la empresa.
El propio SEPE identifica la falta de candidatos, experiencia y competencias técnicas como factores principales del desajuste de vacantes en 2026.
Crear talento internamente puede ser una estrategia competitiva.
Cómo puede ayudar una asesoría laboral
La formación también tiene implicaciones laborales.
Una asesoría puede ayudar a las empresas a gestionar:
- contratos formativos;
- contratación;
- categorías;
- salarios;
- periodos de prueba;
- formación obligatoria;
- organización de jornada.
También puede ayudar a diseñar una plantilla donde cada puesto esté correctamente definido.
Una descripción clara facilita seleccionar la formación adecuada.
360Laboral: apoyo a hoteles y restaurantes
En 360Laboral colaboramos con restaurantes, bares, hoteles, cafeterías y empresas de catering.
Ayudamos a gestionar:
- contratación;
- nóminas;
- Seguridad Social;
- convenios;
- categorías;
- jornadas;
- formación laboral;
- campañas.
Nuestro objetivo es facilitar que las empresas puedan construir equipos preparados y estables.
Una buena selección empieza por saber qué necesita realmente cada puesto.
Conclusión
La formación que más valoran restaurantes y hoteles en 2026 depende del puesto, pero existen algunas tendencias claras.
La Formación Profesional relacionada con cocina, restauración y alojamiento continúa siendo una de las vías más útiles para desarrollar competencias prácticas. De hecho, el SEPE señala que la FP es el itinerario que mejor se ajusta actualmente a las necesidades del mercado laboral según la mayoría de los expertos consultados.
En cocina destacan conocimientos como:
- manipulación de alimentos;
- APPCC;
- técnicas culinarias;
- conservación;
- alérgenos.
En sala tienen gran valor:
- atención al cliente;
- idiomas;
- técnicas de servicio;
- vinos;
- herramientas digitales.
En hoteles cobran especial relevancia:
- inglés;
- software PMS;
- gestión de incidencias;
- ofimática;
- organización.
Las competencias digitales y los idiomas están aumentando su peso, mientras que las habilidades personales —comunicación, trabajo en equipo, organización y capacidad de aprendizaje— continúan siendo fundamentales.
Sin embargo, las empresas deben recordar que no todos los problemas de contratación se solucionan pidiendo más títulos. Las condiciones de trabajo también influyen considerablemente en la dificultad para cubrir vacantes.
El mejor modelo combina selección, formación interna, buenas condiciones y oportunidades de crecimiento.
En 360Laboral ayudamos a hoteles y restaurantes a organizar sus equipos y procesos laborales para atraer, contratar y fidelizar profesionales preparados para las nuevas necesidades de la hostelería.
FAQ´s
¿Qué formación valoran más los restaurantes?
Depende del puesto, pero destacan Cocina y Gastronomía, Servicios en Restauración, manipulación de alimentos, APPCC, alérgenos, atención al cliente e idiomas.
¿Qué formación valoran más los hoteles?
Suelen valorarse Turismo, Gestión de Alojamientos, idiomas, atención al cliente y conocimientos de software hotelero.
¿Es necesaria una FP para trabajar en hostelería?
No siempre. Muchos puestos permiten acceder mediante experiencia o formación específica. Sin embargo, la FP puede mejorar la empleabilidad y las posibilidades de promoción.
¿Qué FP sirve para trabajar en un restaurante?
Entre las más relacionadas se encuentran Técnico en Cocina y Gastronomía y Técnico en Servicios en Restauración.
¿Qué FP sirve para trabajar en un hotel?
Técnico Superior en Gestión de Alojamientos Turísticos es una de las titulaciones directamente relacionadas.
¿Es importante saber inglés?
Sí, especialmente en establecimientos turísticos. El SEPE sitúa el inglés como el idioma más requerido dentro de las necesidades formativas detectadas.
¿Es importante la formación sobre alérgenos?
Sí. Resulta especialmente relevante para cocina y sala porque permite responder correctamente ante clientes con alergias.
¿Qué es APPCC?
Es el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico utilizado para prevenir riesgos de seguridad alimentaria.
¿Qué formación necesita un recepcionista de hotel?
Idiomas, software PMS, atención al cliente, reservas, facturación y resolución de incidencias.
¿Qué es un PMS?
Es un software de gestión hotelera utilizado para administrar habitaciones, reservas, entradas, salidas y otras operaciones del alojamiento.
¿Las empresas deben formar a los trabajadores?
Sí. La empresa debe proporcionar la formación obligatoria correspondiente y la necesaria para los procesos, herramientas y riesgos específicos del establecimiento.
¿Por qué faltan trabajadores cualificados en hostelería?
El SEPE identifica factores como falta de candidatos, experiencia y competencias técnicas, además de las propias condiciones laborales ofrecidas.

