Llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería: procedimiento y errores

Llamamiento de fijos-discontinuos

El llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería es uno de los procedimientos laborales que más cuidado requiere en restaurantes, hoteles, alojamientos turísticos, cafeterías y otros negocios cuya actividad aumenta en determinadas épocas del año. No basta con llamar al trabajador cuando comienza la temporada: la empresa debe comprobar qué establece el contrato, respetar los criterios del convenio colectivo aplicable y conservar pruebas suficientes de que el llamamiento se ha realizado correctamente.

El contrato fijo-discontinuo es un contrato indefinido pensado, entre otros supuestos, para trabajos de naturaleza estacional, actividades de temporada o trabajos de prestación intermitente con periodos de ejecución ciertos, determinados o indeterminados. El artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores exige que el contrato se formalice por escrito y recoja los elementos esenciales de la actividad, incluyendo la duración estimada del periodo de actividad, la jornada y su distribución, que pueden concretarse posteriormente en el momento del llamamiento.

En hostelería esta modalidad puede resultar especialmente relevante en establecimientos que concentran su actividad durante verano, Semana Santa, Navidad, temporada de esquí u otros periodos previsibles. Sin embargo, precisamente porque la relación laboral continúa existiendo durante los periodos de inactividad, gestionar incorrectamente el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería puede terminar provocando reclamaciones laborales e incluso acciones por despido.

En esta guía explicamos cómo organizar el proceso, qué plazo debe utilizarse, qué documentos conviene conservar y cuáles son los errores que una empresa debería evitar.

Qué es el llamamiento de un trabajador fijo-discontinuo

Cuando termina una temporada, el contrato fijo-discontinuo no desaparece necesariamente. La prestación queda interrumpida durante el periodo de inactividad y, cuando vuelve a surgir la actividad para la que fue contratado, la empresa debe realizar el correspondiente llamamiento conforme a las reglas aplicables.

Por tanto, el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería es la comunicación mediante la cual la empresa informa al trabajador de que debe reincorporarse para comenzar un nuevo periodo de actividad.

No debería entenderse como una nueva contratación. Existe una relación laboral indefinida y lo que se produce es la reanudación de la prestación de servicios.

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Llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería

Qué dice el Estatuto de los Trabajadores sobre el llamamiento

El artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores establece que mediante convenio colectivo o, en su defecto, acuerdo de empresa deben fijarse los criterios objetivos y formales que regulan el llamamiento de las personas fijas-discontinuas.

La norma exige además que el llamamiento se realice por escrito o por otro medio que permita dejar constancia de la debida notificación, incluyendo las indicaciones precisas de las condiciones de incorporación y con una antelación adecuada. El Estatuto no establece un número universal de días válido para todos los sectores y empresas: ese detalle puede venir determinado por el convenio aplicable.

Este punto es fundamental para el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería: no existe un plazo general de “5 días”, “7 días” o “15 días” que pueda aplicarse automáticamente a todos los restaurantes y hoteles de España.

Primer paso: comprobar el convenio aplicable

Antes de realizar cualquier llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería, la empresa debería identificar exactamente qué convenio colectivo resulta aplicable.

Hay que comprobar si el convenio establece:

  • orden de llamamiento;
  • plazo de preaviso;
  • medio de comunicación;
  • criterios de antigüedad;
  • reglas por categoría o grupo profesional;
  • procedimiento cuando el trabajador no responde;
  • consecuencias de no incorporarse;
  • forma de finalizar el periodo de actividad.

El Convenio colectivo estatal de restauración colectiva, por ejemplo, establece que el personal fijo-discontinuo será llamado por orden de antigüedad dentro de cada grupo profesional, atendiendo además a su especialidad y al puesto que debe cubrirse. También remite, para determinadas cuestiones no reguladas en ese artículo, a los convenios de hostelería de procedencia.

Por tanto, copiar el procedimiento de otro restaurante puede ser un error.

No existe un plazo único de llamamiento

Esta es una de las cuestiones que más confusión genera. La empresa puede pensar que existe una obligación general de realizar siempre el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería con quince días de antelación.

No necesariamente.

El Estatuto exige una antelación adecuada, pero los plazos concretos pueden venir determinados por la negociación colectiva. La comparación con convenios publicados oficialmente permite comprobar hasta qué punto pueden variar: existen convenios que fijan cinco días, otros siete y otros quince días de preaviso.

La conclusión práctica es sencilla: el plazo debe buscarse en el convenio aplicable a la empresa y no en una regla genérica encontrada en Internet.

Modelo de proceso para realizar el llamamiento

Una empresa hostelera puede organizar el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería mediante un procedimiento interno relativamente sencillo.

1. Determinar cuándo comienza realmente la actividad

El primer paso consiste en establecer cuándo vuelve a existir la necesidad productiva.

Por ejemplo, un hotel de temporada puede prever: Apertura al público: 1 de junio.

Sin embargo, determinados trabajadores pueden necesitar incorporarse antes.

Mantenimiento: 20 de mayo.

Recepción: 27 de mayo.

Cocina: 29 de mayo.

Camareros: 31 de mayo.

El llamamiento no tiene por qué producirse necesariamente el mismo día para toda la plantilla si existen razones objetivas relacionadas con las necesidades reales de cada puesto y las reglas del convenio.

2. Preparar el listado de trabajadores

Antes de iniciar el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería, conviene disponer de un listado actualizado.

Por ejemplo:

TrabajadorGrupo/PuestoAntigüedadÚltimo periodoSituación
AnaCamarera2021Jun.-Sep.Pendiente
CarlosCamarero2022Jun.-Sep.Pendiente
LauraCocinera2020May.-Oct.Pendiente

Esta tabla permite comprobar el orden aplicable y evitar que se incorpore una persona posterior mientras otra con mejor derecho de llamamiento queda fuera sin una causa objetiva.

3. Revisar el orden de llamamiento

Este es uno de los puntos más delicados.

No debería asumirse automáticamente que: “siempre entra primero el más antiguo de toda la empresa”.

El criterio concreto depende del convenio.

Puede tenerse en cuenta:

  • antigüedad;
  • grupo profesional;
  • especialidad;
  • puesto;
  • centro de trabajo;
  • necesidades productivas.

En restauración colectiva, por ejemplo, el convenio estatal utiliza como referencia la antigüedad dentro del grupo profesional, teniendo en cuenta especialidad y puesto.

Por eso el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería debería apoyarse en una relación ordenada de trabajadores y no hacerse simplemente según quién esté disponible.

4. Calcular el plazo de preaviso

Una vez determinada la fecha de incorporación, debemos retroceder el número de días exigido por el convenio.

Imaginemos que el convenio establece: 15 días naturales de antelación.

Fecha de incorporación: 1 de junio.

La empresa debería organizar el envío con suficiente antelación para cumplir ese plazo y poder acreditar la comunicación. No conviene esperar al último momento.

5. Preparar una comunicación completa

El llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería debería indicar claramente las condiciones esenciales de reincorporación.

Por ejemplo:

Trabajador: Carlos Pérez García
Centro de trabajo: Restaurante X
Fecha de incorporación: 1 de junio de 2026
Hora: 10:00
Puesto: Camarero
Jornada: la correspondiente según contrato y concreción comunicada
Lugar de incorporación: dirección del establecimiento

También puede indicarse un canal para confirmar la recepción y, cuando resulte procedente conforme al convenio, el plazo para responder.

La comunicación debería evitar mensajes ambiguos como:

“Hola Carlos, seguramente empezamos la semana que viene. Ya te diremos.”

Eso no ofrece la misma seguridad documental que un llamamiento formal con condiciones concretas.

6. Utilizar un medio que deje prueba

Este punto es esencial.

No basta con realizar el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería. Si posteriormente existe una reclamación, la empresa debería poder demostrarlo.

La normativa exige un medio que permita dejar constancia de la notificación.

Dependiendo del convenio y del sistema utilizado pueden emplearse medios como correo electrónico, comunicación escrita, burofax u otros sistemas que permitan acreditar correctamente el envío y la recepción.

Hay convenios recientes que admiten expresamente sistemas como SMS y otros medios acreditativos, mientras otros regulan específicamente correo electrónico o carta certificada.

¿Se puede realizar el llamamiento por WhatsApp?

Utilizar WhatsApp como único sistema debería analizarse con cuidado.

Existen convenios que admiten expresamente WhatsApp, SMS o correo electrónico cuando permiten dejar constancia de la notificación.

Pero eso no significa que WhatsApp sea automáticamente el sistema correcto para cualquier empresa hostelera.

Primero debe comprobarse: qué exige el convenio aplicable.

Además, desde el punto de vista probatorio, la empresa debería conservar suficiente información para demostrar:

  • contenido enviado;
  • destinatario;
  • fecha;
  • recepción.

Un simple mensaje perdido meses después puede generar problemas.

¿Sirve una llamada telefónica?

Una llamada telefónica puede ser útil para avisar al trabajador, pero como único medio presenta un problema evidente:

¿cómo demostramos posteriormente qué se comunicó?

La empresa podría afirmar que llamó para incorporar al trabajador el día 1.

El trabajador podría afirmar que nunca recibió el llamamiento.

Por eso resulta mucho más recomendable que el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería quede documentado por escrito o mediante otro sistema que permita acreditar la notificación.

7. Registrar la respuesta del trabajador

Una vez enviado el llamamiento, conviene registrar qué ha ocurrido.

Por ejemplo:

TrabajadorEnvíoRecepciónRespuestaIncorporación
Ana10/0510/05Acepta01/06
Carlos10/0510/05Sin respuestaPendiente
Laura10/0511/05Justifica imposibilidadRevisar

Este control convierte el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería en un proceso verificable y reduce considerablemente los errores.

¿Qué ocurre si el trabajador no responde?

No debería darse automáticamente de baja al trabajador simplemente porque no haya contestado inmediatamente.

Hay que comprobar qué establece el convenio y analizar las circunstancias.

Existen convenios que fijan expresamente plazos de respuesta y consecuencias concretas. Otros incluso establecen que, si el llamamiento se realiza con una antelación inferior a la prevista, la negativa del trabajador a incorporarse no puede considerarse baja o desistimiento.

Por eso no conviene utilizar una regla interna del tipo: “si no responde en 24 horas, entendemos que renuncia”.

Esa consecuencia debe tener respaldo jurídico suficiente.

¿Qué ocurre si el trabajador rechaza el llamamiento?

También debe analizarse la causa.

No es lo mismo que el trabajador responda: “No quiero volver a trabajar en la empresa.” que indique: “Estoy en incapacidad temporal.” o comunique otra circunstancia jurídicamente relevante.

Antes de tramitar una baja voluntaria, la empresa debería comprobar cuidadosamente:

  • contenido de la respuesta;
  • convenio;
  • causa alegada;
  • documentación disponible.

Interpretar incorrectamente una respuesta puede acabar generando un conflicto sobre la extinción del contrato.

8. Confirmar la incorporación

Cuando llega la fecha prevista, debe comprobarse si el trabajador se ha incorporado.

Si se incorpora correctamente, comienza el nuevo periodo de actividad y deben realizarse las actuaciones laborales y de Seguridad Social que correspondan.

Si no se incorpora, habrá que revisar:

  • si recibió correctamente el llamamiento;
  • qué había respondido;
  • si existe causa justificada;
  • qué establece el convenio.

La empresa no debería concluir automáticamente que existe abandono del puesto sin comprobar previamente estos elementos.

9. Guardar toda la documentación

Una buena gestión del llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería debería generar un pequeño expediente documental por campaña.

Por ejemplo:

  • listado de trabajadores;
  • criterios de orden;
  • convenio utilizado;
  • comunicaciones;
  • justificantes de envío;
  • confirmaciones;
  • incidencias;
  • fechas de incorporación.

Esta documentación puede resultar fundamental si meses después aparece una reclamación.

La prueba documental es fundamental

Imaginemos que un restaurante tenía diez trabajadores fijos-discontinuos.

Cuando comienza la temporada llama únicamente a ocho.

Uno de los dos trabajadores no llamados presenta una reclamación alegando que otro empleado con menor antigüedad ocupó su puesto.

La empresa necesitará demostrar:

  • cuál era el criterio de llamamiento;
  • qué puestos necesitaba;
  • quién fue llamado;
  • cuándo;
  • por qué orden.

Si toda la gestión se hizo mediante conversaciones telefónicas, reconstruir el proceso será mucho más difícil.

La representación de los trabajadores también debe tenerse en cuenta

El artículo 16 del Estatuto establece además obligaciones informativas hacia la representación legal de las personas trabajadoras. La empresa debe trasladar, con suficiente antelación al inicio de cada año natural, un calendario con las previsiones de llamamiento anual o, en su caso, semestral, así como los datos de las altas efectivas una vez se produzcan.

Por tanto, en empresas donde exista representación legal, el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería no debería gestionarse únicamente como una comunicación individual entre empresa y trabajador.

Ejemplo práctico: hotel de temporada

Imaginemos un hotel que abre cada año entre abril y octubre.

Dispone de:

  • 10 camareros;
  • 6 trabajadores de cocina;
  • 8 camareras de pisos;
  • 4 recepcionistas;

con contratos fijos-discontinuos.

La empresa estima que este año necesita inicialmente: 6 camareros.

No debería seleccionar simplemente a los seis que considere más convenientes sin revisar las reglas de llamamiento.

Primero debe consultar el convenio y determinar el orden aplicable dentro del grupo o especialidad correspondiente.

Después documentará por qué esos seis trabajadores son llamados en la primera fase.

Cuando aumente la ocupación y necesite otros cuatro camareros, continuará el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería siguiendo los criterios establecidos.

El llamamiento puede ser gradual

No todas las personas fijas-discontinuas tienen necesariamente que incorporarse el mismo día.

Las necesidades pueden crecer progresivamente.

Por ejemplo:

1 de junio → 5 camareros.

15 de junio → 3 camareros adicionales.

1 de julio → 2 camareros adicionales.

Esto puede ser compatible con la naturaleza del fijo-discontinuo siempre que el proceso respete los criterios objetivos de llamamiento establecidos.

Lo importante es poder justificar por qué se produce cada incorporación y por qué unas personas son llamadas antes que otras.

Error 1: contratar a una persona nueva antes de llamar al fijo-discontinuo correspondiente

Este puede ser uno de los errores más graves.

Imaginemos que comienza la temporada y la empresa necesita camareros.

En lugar de revisar su plantilla de fijos-discontinuos, publica una oferta y contrata a dos nuevos trabajadores.

Mientras tanto, existen trabajadores fijos-discontinuos que podrían ocupar esos puestos y que no han recibido llamamiento.

Esta situación puede generar una reclamación.

Antes de contratar nuevo personal para puestos estacionales debería comprobarse si existen personas fijas-discontinuas con derecho a ser llamadas.

Error 2: saltarse el orden

Supongamos:

Ana: antigüedad 2020.

Carlos: antigüedad 2021.

Laura: antigüedad 2023.

Si el convenio establece antigüedad dentro del grupo profesional como criterio y la empresa llama a Laura antes que Ana sin ninguna razón compatible con el convenio, puede surgir un problema.

El llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería debe seguir criterios objetivos.

No debería depender simplemente de: “prefiero que venga este trabajador.”

Error 3: avisar únicamente por teléfono

El encargado llama: “Carlos, empiezas el lunes.”

Carlos dice: “Vale.”

Meses después existe una discusión sobre la fecha real del llamamiento.

No hay:

  • correo;
  • mensaje;
  • documento;
  • justificante.

La empresa ha perdido una prueba muy importante.

Una llamada puede acompañar al proceso, pero resulta recomendable disponer de una comunicación documentada.

Error 4: enviar un WhatsApp demasiado informal

Un mensaje como: “Buenas, ¿puedes venir la semana que viene?” puede generar dudas.

¿Es realmente el llamamiento? ¿A qué día? ¿Con qué horario? ¿En qué centro?

Un llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería debería contener condiciones de incorporación suficientemente precisas.

Error 5: no comprobar el plazo del convenio

La empresa realiza correctamente el llamamiento por escrito, pero lo hace: 24 horas antes.

El convenio exigía: 10 días.

Existe una comunicación documentada, pero el procedimiento puede seguir siendo incorrecto.

La forma y el plazo son cuestiones diferentes.

Error 6: utilizar siempre el mismo plazo para todos los centros

Una empresa puede tener establecimientos en diferentes provincias y estar sometida a distintas regulaciones convencionales.

Por ejemplo:

Hotel A → convenio de una provincia.

Hotel B → convenio de otra provincia.

No debería darse por hecho que el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería tiene exactamente las mismas reglas en ambos centros.

Error 7: interpretar el silencio como baja voluntaria automáticamente

Este error puede ser especialmente peligroso. El trabajador no responde al mensaje.

Administración indica: “Dale de baja voluntaria.”

Pero antes hay que comprobar:

  • si recibió realmente el mensaje;
  • si el convenio establece un plazo de respuesta;
  • si hubo causa justificada;
  • si existe una manifestación suficientemente clara de voluntad de dimitir.

No debería presumirse una dimisión con ligereza.

Error 8: no documentar la negativa

Si el trabajador responde:

“No quiero incorporarme porque he encontrado otro trabajo y no quiero continuar.”

La empresa debería conservar esa comunicación.

Una conversación verbal sin ninguna prueba puede provocar problemas si posteriormente aparecen versiones distintas sobre lo sucedido.

Error 9: confundir fin de campaña con despido

Cuando termina el periodo de actividad del fijo-discontinuo, la relación laboral no funciona igual que un contrato temporal que simplemente llega a su fecha final.

Existe una relación indefinida que entra en periodo de inactividad hasta el siguiente llamamiento, salvo que concurra una causa válida de extinción.

Este concepto es fundamental para gestionar correctamente toda la vida del contrato.

Error 10: no mantener un censo actualizado

Si una empresa tiene 30 fijos-discontinuos y administra el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería buscando contratos antiguos uno por uno, aumentará muchísimo el riesgo de equivocarse.

Conviene mantener un registro con:

  • nombre;
  • antigüedad;
  • categoría;
  • especialidad;
  • centro;
  • último llamamiento;
  • fecha de cese de actividad;
  • situación actual.

Así puede prepararse cada temporada de forma ordenada.

¿Qué ocurre si la empresa no realiza el llamamiento?

Este es el riesgo jurídico más importante.

El Estatuto de los Trabajadores permite a las personas fijas-discontinuas ejercer las acciones correspondientes cuando existe incumplimiento relacionado con el llamamiento. El plazo para reclamar comienza desde la falta de llamamiento o desde el momento en que la persona tenga conocimiento de ella.

Determinados convenios lo expresan todavía de forma más clara y prevén que la falta de llamamiento pueda reclamarse mediante procedimiento de despido.

Por tanto, olvidarse de un trabajador fijo-discontinuo no es un simple error administrativo.

Puede convertirse en un conflicto laboral relevante.

Ejemplo de falta de llamamiento

Un restaurante de playa comienza su temporada el: 1 de junio.

Tiene tres camareros fijos-discontinuos:

Ana → 2021.

Carlos → 2022.

Laura → 2023.

Necesita tres camareros. Sin embargo, llama a Carlos y Laura y contrata a una persona nueva. Ana descubre que el restaurante está abierto y que su puesto está siendo ocupado.

Si conforme al convenio y a su situación Ana tenía derecho a ser llamada, podría iniciar las acciones correspondientes.

La empresa tendría que justificar por qué no realizó su llamamiento.

¿Y si este año hay menos trabajo?

Una reducción real de actividad puede hacer que no sea necesario incorporar simultáneamente a toda la plantilla fija-discontinua.

Por ejemplo:

Temporada anterior: 10 camareros.

Temporada actual: 6 camareros inicialmente.

Esto no significa necesariamente que deban incorporarse diez personas desde el primer día.

Pero la empresa deberá respetar los criterios objetivos de llamamiento y poder justificar sus necesidades productivas.

Si posteriormente aumenta la actividad, continuará realizando los llamamientos correspondientes.

No confundir menor actividad con elegir libremente a quién llamar

La empresa puede necesitar menos trabajadores, pero esto no significa que pueda seleccionar arbitrariamente quién se incorpora.

Debe aplicar el criterio establecido en el convenio o acuerdo correspondiente.

Esta diferencia es fundamental.

Una cosa es: “este año solo necesito seis camareros”.

Otra distinta es: “elijo libremente cuáles seis”.

El contrato debe estar correctamente redactado

El artículo 16 exige que el contrato fijo-discontinuo se formalice por escrito y refleje los elementos esenciales de la actividad, incluyendo la duración estimada del periodo de actividad, la jornada y su distribución horaria, sin perjuicio de su concreción posterior en el llamamiento.

Por eso una buena gestión empieza mucho antes del llamamiento.

Si el contrato original está mal redactado, la empresa puede encontrarse con problemas cuando llegue el momento de reincorporar al trabajador.

Antigüedad del fijo-discontinuo

Otro aspecto que debe controlarse es la antigüedad.

El Estatuto establece que las personas fijas-discontinuas tienen derecho a que su antigüedad se calcule teniendo en cuenta toda la duración de la relación laboral y no únicamente el tiempo de servicios efectivamente prestados, con las excepciones justificadas por la naturaleza de determinadas condiciones.

Esto puede resultar importante cuando el convenio utiliza precisamente la antigüedad como criterio para establecer el orden de llamamiento.

Cómo organizar el expediente de cada temporada

Una empresa puede crear una carpeta denominada:

Llamamientos temporada 2026.

Dentro debería conservar:

1. Previsión de plantilla

Cuántas personas necesita por categoría.

2. Censo de fijos-discontinuos

Ordenados conforme a los criterios aplicables.

3. Comunicaciones enviadas

Una copia de cada llamamiento.

4. Justificantes

Prueba de envío y recepción cuando sea posible.

5. Respuestas

Aceptación, rechazo o incidencias.

6. Incorporaciones

Fecha efectiva de cada alta o reincorporación.

Con este sistema, el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería deja de depender de la memoria del encargado.

Modelo orientativo de llamamiento

La comunicación podría estructurarse de forma similar a la siguiente:

Asunto: Llamamiento para reincorporación como trabajador fijo-discontinuo

La empresa comunica a D./Dña. [Nombre del trabajador], de conformidad con su contrato de trabajo fijo-discontinuo y con el convenio colectivo aplicable, su llamamiento para la reincorporación al puesto de [puesto/categoría].

Fecha de incorporación: [fecha].

Hora de incorporación: [hora].

Centro de trabajo: [centro].

Jornada/horario: [información correspondiente].

Se solicita confirmar la recepción de esta comunicación a través de [medio] dentro del plazo que resulte aplicable.

Este es únicamente un modelo orientativo. El contenido debe adaptarse al convenio y a las circunstancias reales de la empresa.

Qué documentación conviene conservar

Para poder demostrar correctamente el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería, conviene conservar de forma ordenada:

  • contrato firmado;
  • convenio aplicable;
  • censo de trabajadores;
  • orden de llamamiento;
  • comunicación enviada;
  • justificante de entrega;
  • respuesta del trabajador;
  • posibles justificantes aportados;
  • fecha efectiva de incorporación.

Cuanta mayor trazabilidad exista, más fácil será resolver cualquier discrepancia.

Automatizar el proceso puede evitar errores

Cuando una empresa tiene dos o tres fijos-discontinuos puede gestionar el procedimiento manualmente.

Cuando tiene: 20, 50 o incluso más trabajadores, el riesgo aumenta.

Un sistema interno puede generar alertas: Temporada comienza en 30 días. Revisar llamamientos pendientes.

Después puede generar el listado por:

  • categoría;
  • antigüedad;
  • centro.

Y marcar cada situación:

Pendiente → Enviado → Recibido → Confirmado → Incorporado.

Esta automatización puede reducir olvidos.

Checklist antes de realizar un llamamiento

Antes de enviar cualquier comunicación conviene comprobar:

  • convenio aplicable;
  • puesto necesario;
  • grupo profesional;
  • criterio de orden;
  • antigüedad;
  • plazo de preaviso;
  • medio de comunicación;
  • condiciones de incorporación.

Después debe verificarse que el trabajador correcto es realmente el siguiente al que corresponde llamar.

Checklist después del llamamiento

Una vez enviada la comunicación, conviene registrar:

  • fecha de envío;
  • prueba de entrega;
  • respuesta;
  • posibles incidencias;
  • fecha prevista de incorporación;
  • incorporación efectiva.

Si el trabajador no responde o rechaza el llamamiento, no debería tramitarse automáticamente ninguna extinción sin analizar previamente el caso.

Procedimiento recomendado para un restaurante

Podemos resumir el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería en este flujo:

1. Prever necesidades de plantilla.

2. Revisar el convenio.

3. Ordenar el censo de fijos-discontinuos.

4. Determinar quién debe incorporarse.

5. Calcular el plazo de preaviso.

6. Enviar comunicación fehaciente.

7. Registrar la respuesta.

8. Gestionar incidencias.

9. Tramitar la incorporación.

10. Archivar las pruebas.

Seguir siempre el mismo procedimiento facilita enormemente la gestión.

Llamamiento de fijos-discontinuos
Imagen: Llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería

Las temporadas no siempre empiezan exactamente el mismo día

Un hotel puede abrir:

2025 → 20 de marzo.

2026 → 28 de marzo.

2027 → 15 de marzo.

La naturaleza del contrato fijo-discontinuo permite precisamente responder a actividades estacionales cuyos periodos pueden variar.

Por eso el contrato puede recoger determinados elementos de forma estimada y concretarlos posteriormente en el llamamiento.

Lo importante es que el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería respete las reglas establecidas.

¿Se puede adelantar el llamamiento?

Puede ocurrir que la temporada empiece antes de lo previsto porque las reservas aumentan.

La empresa puede necesitar incorporar trabajadores antes.

De nuevo, habrá que respetar:

  • convenio;
  • orden;
  • preaviso;
  • circunstancias del trabajador.

Una planificación anticipada ayuda a evitar que una necesidad urgente termine generando llamamientos con plazos insuficientes.

¿Qué ocurre si el trabajador está de baja?

Una situación de incapacidad temporal no debería tratarse automáticamente como una negativa voluntaria a reincorporarse.

De hecho, existen convenios que mencionan expresamente la incapacidad temporal entre las circunstancias que pueden justificar la falta de reincorporación.

La empresa debería analizar la situación y gestionar correctamente las actuaciones correspondientes, sin convertir automáticamente una ausencia justificada en una dimisión.

¿Qué ocurre si el trabajador ha cambiado de teléfono?

Este es otro motivo para no depender exclusivamente de un mensaje informal.

La empresa debería disponer de datos de contacto actualizados y utilizar el medio previsto convencionalmente.

También resulta recomendable pedir a los trabajadores que comuniquen los cambios en sus datos de contacto.

Si existe una reclamación, será importante demostrar qué canal se utilizó y por qué.

La prueba no debe prepararse cuando llega la reclamación

Uno de los errores más habituales consiste en empezar a buscar documentación cuando llega una carta del trabajador.

La prueba debería generarse desde el principio.

Cada llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería tendría que dejar automáticamente: comunicación + fecha + destinatario + recepción + respuesta.

Así, si existe una reclamación seis meses después, el expediente estará preparado.

Cómo puede ayudar una asesoría laboral

La gestión de fijos-discontinuos no consiste únicamente en preparar contratos.

Una asesoría puede controlar:

  • modalidad contractual;
  • convenio aplicable;
  • censos;
  • antigüedad;
  • orden de llamamiento;
  • comunicaciones;
  • altas;
  • periodos de inactividad;
  • incidencias;
  • nóminas.

Esto resulta especialmente útil para empresas hosteleras con temporadas muy marcadas o con muchos trabajadores que entran y salen de actividad en diferentes fechas.

360Laboral: delegar llamamientos y contratos

En 360Laboral podemos ayudar a restaurantes, hoteles, cafeterías y otros negocios del sector a gestionar el llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería y la documentación laboral asociada.

La empresa puede delegar la revisión del convenio, preparación de contratos, control de fechas y organización de los llamamientos para reducir errores administrativos y disponer de una trazabilidad adecuada de cada incorporación.

Delegar llamamientos y contratos

Si tu negocio utiliza trabajadores fijos-discontinuos y cada temporada tienes que revisar quién debe incorporarse, cuándo debes avisarle y qué documentación debes preparar, podemos ayudarte a organizar todo el procedimiento.

Conclusión

El llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería no debería reducirse a enviar un mensaje unos días antes de comenzar la temporada. Es un procedimiento laboral que debe apoyarse en el contrato, el Estatuto de los Trabajadores y, especialmente, el convenio colectivo aplicable.

El primer paso es determinar qué puestos necesita realmente la empresa. Después hay que identificar a las personas que deben ser llamadas conforme a los criterios objetivos establecidos, respetar el plazo de preaviso correspondiente y realizar una comunicación que permita dejar constancia de su contenido y notificación.

La prueba documental es especialmente importante. Si existe una reclamación por falta de llamamiento, la empresa debería poder demostrar quién tenía derecho a incorporarse, qué criterio utilizó, cuándo envió las comunicaciones y cuál fue la respuesta de cada trabajador.

También hay que evitar conclusiones automáticas cuando una persona no responde o no se incorpora. Antes de interpretar la situación como una renuncia o baja voluntaria deben revisarse el convenio, la comunicación realizada y las posibles causas justificadas.

El llamamiento de fijos-discontinuos en hostelería puede hacerse de manera gradual cuando las necesidades de actividad también aumentan progresivamente, pero el orden debe responder a criterios objetivos. Una reducción de plantilla necesaria al comienzo de la temporada no significa que la empresa pueda elegir libremente a cualquier trabajador.

Además, olvidar el llamamiento no es un simple fallo administrativo. El Estatuto permite al trabajador ejercer las acciones correspondientes por incumplimientos relacionados con el llamamiento, y la negociación colectiva puede concretar sus consecuencias. La mejor forma de reducir riesgos consiste en establecer un procedimiento repetible: censo actualizado, convenio revisado, orden documentado, comunicación acreditable y archivo de todas las respuestas.

En 360Laboral podemos encargarnos de la gestión laboral de este proceso para que la empresa no tenga que controlar manualmente cada contrato, fecha y comunicación.

FAQ´s

¿Qué es el llamamiento de un fijo-discontinuo?

Es la comunicación mediante la cual la empresa informa al trabajador fijo-discontinuo de su reincorporación para un nuevo periodo de actividad.

¿El llamamiento tiene que hacerse por escrito?

El Estatuto establece que debe realizarse por escrito o por otro medio que permita dejar constancia de la debida notificación, indicando de forma precisa las condiciones de incorporación.

¿Con cuántos días de antelación hay que hacer el llamamiento?

No existe un número universal de días válido para todos los casos. Debe revisarse el convenio colectivo aplicable, ya que puede establecer un plazo concreto.

¿Puede hacerse el llamamiento por WhatsApp?

Depende de la regulación aplicable y de que el sistema permita acreditar correctamente la notificación. Existen convenios que admiten expresamente WhatsApp entre los posibles medios.

¿Una llamada telefónica es suficiente?

Como único medio presenta problemas probatorios. Es recomendable utilizar el sistema previsto en el convenio y conservar una prueba documental de la comunicación.

¿Qué debe indicar el llamamiento?

Debería concretar suficientemente las condiciones de incorporación, como fecha, puesto, centro y demás datos necesarios conforme al contrato y al convenio.

¿Quién debe ser llamado primero?

Depende del convenio. Puede utilizar criterios como antigüedad, grupo profesional, especialidad, puesto o centro de trabajo. En restauración colectiva se establece el orden de antigüedad dentro de cada grupo profesional, atendiendo a especialidad y puesto.

¿Se puede llamar a todos en fechas diferentes?

Sí, cuando las necesidades productivas justifican una incorporación gradual y se respetan los criterios objetivos establecidos.

¿Puede contratarse a una persona nueva antes que a un fijo-discontinuo?

Antes de cubrir un puesto que corresponde a la actividad de los fijos-discontinuos, la empresa debe revisar los derechos de llamamiento existentes. Saltarse indebidamente a un trabajador puede generar reclamaciones.

¿No responder significa automáticamente baja voluntaria?

No debería presumirse automáticamente. Las consecuencias dependen de la regulación aplicable y de las circunstancias concretas.

¿Qué ocurre si rechaza el llamamiento?

Debe analizarse la causa y lo que establece el convenio. Una negativa expresa sin justificación no es lo mismo que una imposibilidad debidamente justificada.

¿Qué ocurre si la empresa no realiza el llamamiento?

El trabajador puede ejercer las acciones que correspondan por incumplimiento del llamamiento. El Estatuto establece que el plazo comienza desde la falta de llamamiento o desde que la persona tenga conocimiento de ella.

¿La falta de llamamiento puede terminar en una reclamación por despido?

Sí. Existen convenios que contemplan expresamente la posibilidad de reclamar en procedimiento de despido ante el incumplimiento del llamamiento.

¿La empresa debe tener un calendario de llamamientos?

Cuando existe representación legal de los trabajadores, el Estatuto establece obligaciones de información sobre las previsiones de llamamiento anual o semestral y sobre las altas efectivas.

¿Cómo puede ayudar 360Laboral?

Podemos gestionar contratos, revisar el convenio, controlar el orden y las fechas y organizar el procedimiento documental de llamamiento de los trabajadores fijos-discontinuos.

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